¿Qué hacemos con Finnegans Wake?

[Originalmente publicado en el blog de Eterna Cadencia 24-05-2016]

Por Andrés Hax.

1.

Hay un pequeño truco que cualquier lector o lectora pude realizar sin mucho esfuerzo y que los hará felices, secretamente y por mucho tiempo: memorizar la primera línea de Finnegans Wake (1939), la última y casi incomprensible novela de James Joyce.

riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs.

Tener estas 41 sílabas en nuestra memoria es tomar posesión de un objeto de la cumbre del modernismo literario. Como si fuera una moneda romana del reinado de César que das vuelta en tu bolsillo con tus dedos sin que nadie se dé cuenta, enunciar esta frase te da un poder secreto. Es el sencillo poder de estar conectado íntimamente -aunque por solo un fragmento de un fragmento- con la mente de James Joyce.

Si lo logran, eso será, muy probable, lo mas lejos que llegarán en su lectura de Finnegans Wake. Y eso no está mal, necesariamente. Joyce escribió su último libro durante 17 años, en un lenguaje hermético y personal, con palabras inventadas, compuestas por múltiples palabras, o cuyos sentidos dependen de la rima o asonancia con otras palabras (en otros idiomas) que ni siquiera están en el texto. Estaba casi ciego y al final escribía sobre hojas enormes, en crayón, o le dictaba a Samuel Beckett, elegante y melancólico amanuense.

Tomemos riverrun, una bellísima palabra, que en el Oxford English Dictionary está atribuida a Joyce mismo (o sea, que él la inventó). Combina river (rio) con run (correr). Con lo cual, la definición del OED nos dice: “El curso por el cual un río da forma y cursa por un paisaje” (the course which a river shapes and follows through the landscape).

A su vez, sin embargo, esta primera palabra de Finnegans Wake remite a la palabra alemana Erinnerung, que significa recuerdo o recolección o memoria. A partir de este escueto reconocimiento de territorio verbal uno podría a escribir páginas y páginas sobre qué significa “riverrun” en esta obra de Joyce: temáticamente, poéticamente, espiritualmente, lexicalmente, literariamente.

Cada palabra de su obra se tiene que descifrar y estudiar de esta manera. Y después, por supuesto, hay que volver a leer la frase, el párrafo, la sección y el libro con estos nuevos conocimientos presentes.

Teniendo en cuenta estos factores, es asombroso pensar que alguien se animaría traducir esta obra. Y, sin embargo, tras la reciente versión excepcional de Ulises hecha por Marcelo Zabaloy para El Cuenco de Plata, la misma editorial próximamente lanzará su versión de Finnegans Wake al castellano, también a cargo de ese traductor.

2.

Pero tenemos que preguntar acerca del Wake.

¿Vale la pena? ¿Joyce enloqueció? ¿Nos está tomando el pelo?

La respuesta a todas estas preguntas es, enfáticamente: sí. Pero con los siguientes condicionamientos.

Vale la pena leerlo, pero poco a poco, como un pequeño hábito que uno adopta cotidianamente. Como meditar 10 minutos por día o salir a trotar. Si eventualmente llegás a leer el libro entero, entrarás en un grupo selecto, como el de los que se han parado en la cumbre del Everest o cruzado el mundo en un velero. Pero, más allá de semejante hazaña literaria, terminarás aprendiendo sobre historia, lingüística, historia literaria, mitología, geografía, poesía y varias disciplinas esotéricas. Finnegans Wake es una universidad secreta.

Sí, Joyce está loco. Enloqueció. Pero tal vez es la locura de Cristo o de Buda. Para comprobarlo hay que leer su libro.

Sí, de cierta forma, nos está tomando el pelo. Pero tal vez como nos toman el pelo los maestros Zen, enfrentándonos con enigmas y contradicciones que nuestra mente en vigilia es incapaz de resolver. Hay que entrar en un modo nocturno de pensar, de despertar dentro de un sueño para poder aunque sea empezar a deambular dentro del mundo de Finnegans Wake.

3.

Ésta es una manera excelente de comenzar.

Acá tienen el texto completo online en inglés.

> Por otro lado, acá tienen el texto entero online, pero anotado, palabra por palabra.

> Una última cosa: acá tienen un audio, extraordinario, de la lectura completa de Finnegans Wake (son 35 horas). Entre otras cosas, Finnegans Wake es una obra musical. Escúchenla como escucharían una pieza de John Cage o Brian Eno.

Esta es la base. A partir de acá tienen el punto de arranque para un proyecto de lectura que no agotarán en sus vidas. Y que, si no se lo toman demasiado en serio, los hará muy, muy felices.

Antes de comenzar, escuchen la voz de Joyce mismo leyendo de la obraMientras tanto, háganme caso y memorícense la primera línea:

riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs.

Es como una linda canción. Es como una oración patafísica. Es como la contraseña a una sociedad secreta. Es un pequeño portal a una de las mentes literarias más brillantes, más bellas y más extrañas de la historia humana.

Para investigar más

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s