Desgrabación parcial (traducida y sin corregir) de mi entrevista con James Salter el 4 de junio, 2015

[Una versión de la nota salió en la Revista Ñ el 20 de junio, 2014; la versión, casi completa, y en inglés saldrá en noviembre del 2015 en The University of Mississippi Press, Conversations with James Salter)

Desgrabación parcial e incompleta de una entrevista con James Salter el de 4 junio, 2014  en su hogar en The Hamptons, New York.

¿Qué le pasa cuando compara su primera novela, The Hunters, con esta más reciente?

Bueno, justo resulta que va a haber una subasta de libros en Christie’s de Nueva York este diciembre. Han elegido unos 25 autores y les han pedido que anoten la primera edición de uno de sus libros, en general, eligen uno que tenga alguna importancia especial. No sé quienes son los otros escritores. Sé que está DeLillo… Todo al fin es para el beneficio de PEN, es una subasta para recaudar fondos. Hubo una subasta idéntica el año pasado en Inglaterra, en Sotheby’s, y fue un gran éxito. Me mandaron el catálogo de esa para que tuviera una idea de qué se tratara. Y sucede que el libro que eligieron para mi fue The Hunters, mi primer libro. Hace dos días no más acabo de terminar de leerlo y anotarlo. Entonces el tema está muy fresca en mi mente.

¿Anotaste directamente sobre la página?

Si, todo el mundo lo hace así. Y algunos hicieron un trabajo increíble. El libro de Hunter Thompson, el está muerto, fue anotado por su ilustrador, para el cual hizo muchos dibujos originales sobre las páginas. Seguramente ese libro tendrá una puja muy interesante.

¿Antes de eso, hace cuanto tiempo que había leído The Hunters?

Hace mucho, mucho tiempo. Tal vez hace 18 años, cuando la revisé para una nueva edición.

De todas maneras, al escribir The Hunters, comencé tomar notas sobre un mapa que usaba para volar… Tal vez dos años después que volví de Corea había estado pensando que quería escribir algo, todo lo que pasó y todo que trajo a mi mente, cosas que enfatizaba para mi – aun temas que no tenían que ver con volar; relaciones humanas no es la palabra correcta, pero temas acerca de la personalidad y cuestiones morales. Aunque son, en algún sentido, triviales. No son cuestiones morales profundas. Pero eran temas, para mi, personalmente importantes. Había estado tratando de pensar de qué manera podía escribir sobre ellas – y un día sucedió que me vino todo junto. Era deliberado en el sentido de que me había pasado mucho tiempo pensando, sin frutos sobre el tema; pero en ese momento, cuando me vino todo, escribí rápidamente en un sobre que tenía a mano, lo que pensé que el libro tenía que ser. Muy, muy rápidamente hice una reseña. A base de esa reseña, que seguramente retoqué un poco antes de comenzar, me puse a escribir la novela capítulo por capítulo. No le di precedencia a un capítulo por encima de otro; tampoco dejé de lado uno por un rato porque era dificil de escribir. No, seguí para delante no más.

Cuando lo leo ahora veo que en el comienzo de ese libro estaba muy inseguro y -para mi mente- muy amateur en mi intento de entrar al libro. Pero ahora me estoy criticando a mi mismo. No quiero sugerir que el lector debe darse cuenta de eso inmediatamente. Pero cuando yo lo leí eso es lo que noté.

Fue duro consigo mismo…

Suelo ser duro conmigo mismo. Mientras que lo leía, me parecía recordar que era un poco, a ver, que realmente no me sentía que había entrado en el libro. Tuve dificultades para entrar al libro, pero lo escribí de todas formas. En un cierto punto, tal vez en el capítulo tres, el libro comienza a contarse a si mismo. A partir de allí no siento más la inseguridad. A partir de allí, comienza a andar bien.

Y ahora volvamos a Todo lo que hay…

En este caso, comencé a escribir el libro varias veces. Pero, en realidad, por mucho tiempo no comencé de veras. Estaba anotando propuestas a mi mismo sobre ciertas personas y escribiendo, no bocetos, pero juntando lo que yo pensaba lo que podría llegar a ser el libro. Claramente estaba interesado en escribir sobre un individuo, pero no podía resolver quién ese individuo era o cómo iba a tomar forma. Comencé escribiendo sobre individuos fracasados y después sobre qué sucedió con ciertas personas después de la guerra. Esto lo hice a través de varios años; por algún motivo no era urgente para mi, pero si estaba siempre presente en mis pensamientos, aunque no pude llegar a una decisión final sobre el tema. Frecuentemente me han preguntado por que me llevó treinta años entre una novela y la otra. Pero no fue una cuestión de trabajar por treinta años, fue una cuestión de esperar. Y pasaron unos viente años, aproximadamente, hasta que estaba satisfecho -hasta cierto punto- con lo que iba a hacer. Cuando por fin alcancé a ese punto, lo alcancé por medio de cosas intermediarias que había escrito. Escribí un capitulo para este libro antes de escribir el libro mismo. Probablemente sabes cual capítulo es… es el que se llama Virginia. Estaba trabajando en este fragmento, sin estar seguro de la dirección que estaba tomando. Y finalmente llegué a un punto en el cual decidí que iba a escribir sobre un editor en una casa editorial; me interesaba la era en el cual editoriales pequeñas y privadas comenzaron a ser adquiridas por corporaciones y por lo tanto los editores que trabajaban allí -estas eran personas, editores que yo conocía, porque tengo la edad para haberlos conocidos- y la era en si misma… Entonces, finalmente, dibujé una linea cronológica y sobre eso comencé a tomar apuntes sobre qué podría pasar al él, el protagonista. Porque, después de todo, esto es un libro personal, es el libro de una vida personal, sobre hombres y mujeres después de la guerra y qué sucedió de ellos; pero esencialmente es un libro -al fin termino siendo así- que dice: si no tienes amor en esta vida te has perdido todo el punto de ella. Y entonces comencé a escribir los capítulos. Los escribí en sucesión, pero algunos tuve que dejar de lado y pasar al próximo y después volver y rellenarlo, porque no estaba seguro; hay muchos personajes en el libro quiénes aparecen para nunca volver a aparecer, otros si; y es un libro que procede de esa manera, por apariencias y interrupciones. Y solucionar todo eso, bueno… parte lo solucioné en el momento y seguí para delante y en otros casos tuve que volver para atrás y llenar vacíos.

Esa es la diferencia en la forma que fueron escritos. Y, por supuesto, hubo una diferencia en mi sensación de autoridad.

Sobre eso justamente quise preguntarle. En esta última novela, seguramente sintió una maestría en obrar, mientras que en la primera fue naiveté…

Naiveté, exhileración y éxito.

¿Fue más entretenido escribir The Hunters en comparación con Todo lo que hay?

Fue más entretenido escribir The Hunters, pero hubo mucha más incertidumbre. No sabía si se era bueno o no. Tu sabes, uno vacila. Piensas que estas escribiendo algo interesante, pero alguien puede demolir eso en un momento con solo mirarlo y decir algo como: ¿para qué estas escribiendo esto? Pero ya llegado a los 75 años de edad, si ya se que puedo escribir, pero la pregunta es: ¿Estoy escribiendo la cosa correcta? Eso siempre esta en el aire. Te interesa. Pero tienes que ser devoto con ello. Te tiene que interesar, o sino no vas a poder escribir bien. Yo, de todas maneras, no puedo.

Hay tres libros que fueron más impulsados por editores que por su propia voluntad. ¿Cuando piensa en su obra completa, ve esos libros de una manera diferente de los otros?

Tienes razon. Pero tu pregunta implica una cierta falta de impulso interno y dirección, lo cual acepto. Lo acepto. Es bastante cierto. No hubiera escrito Solo Faces si no hubiera sido impulsado de hacerlo. Y nunca hubiera escrito una autobiografía -aunque sea una autobiografía parcial- si el editor no me hubiera dicho, “Esto va ser maravilloso. ¿Por qué no escribas más?” Y en cuanto la reeescritura de los libros de aviación, inmediatamente estuve de acuerdo con la necesidad de reescribirlos, pero no sabía si quería tomarme la molestia de hacerlo. Pero accedí. En particular en el segundo. No creo que el original era bueno para nada. Este editor quería reeditar ambos: The Hunters y The Arm of Flesh, pero yo dije que si voy a revisar una me gustaría revisar el otro también. Así sucedió eso. Pero eso fue más un tema editorial que literario. Quemando los días, no me opuse a eso; en todo caso, eso estaba todo fresco. Pero si la sugerencia que escribiera eso en vez de otra cosa en ese momento fue buena o no, no lo sé. Creo que el libro es bueno. Creo que el libro se lee como una novela…

La motivación de la pregunta fue sobre la idea del coraje del escritor. En una carta a Robert Phelps le dice “No pierdas el coraje. Termine este libro. Crea en el.” Es claro de qué puede consistir el coraje para un aviador de guerra pero, ¿De qué consiste el coraje para un escritor?

(Pide ver la cita…agarra el libro. Se ubica) ¡Ah! Si, no era un libro muy bueno. Y acá, porque lo quiero mucho estoy intentando darle aliento.

Pero usted tuvo una vida lleno de coraje en la guerra y después lo dejó para sentarse a un escritorio y escribir. ¿Hay que tener coraje para eso también? Por ejemplo, en una entrevista con un medio de Canadá dijo “Hay esta reluctancia de sentarse en el escritorio…”

A lo que se refriere es probablemente más bien vagancia que coraje. Creo que requiere algo de coraje. A ver, eso es básico, pero salvo que estas meramente escribiendo algo para entretenerte las personas -pero aun así- ponerse adelante de los demás requiere algo de coraje. Es subirte al escenario. La gente te va a abuchear. Probablemente es más fácil no hacer eso. Pero la profundidad del coraje depende de que estas escribiendo y cuanto revelas y cuanto te arrancás de la vida -para decirlo de una forma- para escribir. En todo caso estos son temas que se pueden discutir en el caso de escritores y libros individuales. Pero esa cita a Phelps, allí lo estaba alentando como un amigo.

Si yo fuera un editor poderoso y carismático una cosa que me encantaría que escribiera usted es un libro sobre la práctica de escribir, sobre el arte de la novela. Sobre qué tiene que saber y hacer un escritor. Siento que ese libro existe en fragmentos a través de su obra. Pero este libro que le estoy comisionando, ¿lo podría escribir? ¿En el sentido de si tiene reglas y valores claros y fijos sobre la práctica de escribir?

Después de un tiempo sabes algunas cosas sobre escribir.

¿Qué son?

(Se rie, por la primera vez en la entrevista)

¿Es una pregunta imposible?

No es imposible. Quiero decir, sabes unas cosas técnicas. Cómo hacer ciertas cosas. Como introducir cosas. Como conectar cosas. Cuando resolver cosas y en qué momento. Estoy hablando en términos generales. Pero sabes todas las cosas que son parte del oficio de escribir, supongo. Más allá de eso, estas entrando en un nivel más profundo de escribir que es decir: como romper la brecha y decir apropiadamente lo que estas intentando decir. Como descubrir eso y cual es el vehículo para decir todo eso. No es por ser pedante, no es que le estas enseñando algo a alguien, pero si le estás contando algo en el cual tienes algo de creencia. ¿Por qué le estas contando esto? ¿Cual es el impulso de hacer esto? (levanta la voz, como en un tono molesto, pero es, en realidad, enfático). Bueno, en mi caso el impulso es — creo que ya he dicho esto, pero me gusta escribir sobre cosas que si no hubiese escrito sobre ellos, no existirían. (“I like to write about things that if I did’nt write about them they would’nt exist). Eso significa que tienes que hacerlo de cierta manera. Tienes que hacerlas memorables de una cierta manera. No lo sé. Probablemente no estoy contestando en la manera correcta.

Al contrario. Pero esto es algo que uno aprende. No se puede enseñar.

Bueno, alguna de esas cosas las puedes sugerir a un alumno. Pero tendría que ser alguien que aprecia lo que es escribir, aunque sea un poco. No tiene que ser un escritor consumado. Pero si alguien que puede leer apropiadamente, que entiende como leer. Y de qué consiste el poder de ciertas palabras. Estuve pensando en esto ayer. Piensas en esto todo el tiempo. No sé por qué. Bueno, la razón es que estas leyendo a alguien, a otro escritor. Y lo estas leyendo tal vez con apreciación, pero seguramente con una sensación de crítica. Estás diciendo: ¿Esto me gusta, realmente? Y si me gusta, ¿qué está pasando acá? Y si no me gusta, ¿por qué estoy como un gato, levantándome la nariz?

¿Y puedes siempre identificar por qué?

¡Bueno, basta! Si supiera todo eso podría simplemente tirar pólvoro mágico. Es complicado.

En ese sentido me gustó ver online la charla con Richard Ford en el YMCA de la calle 92. Porque allí, siendo los dos escritores, pudieron ir directo al grano y decir cosas más abstractas, pero claras de todos modos…

Bueno, es de lo que estoy hablando ahora. En realidad no hace falta estar a ese nivel como escritor para poder hablar de cuestiones de oficio. Pero claro, con él estamos pasándonos la pelota de uno al otro. El problema con esa discusión fue que él tenía las preguntas, yo no estaba preparado para los temas que íbamos a hablar.

¿Tiene en misma estima sus cuentos que sus novelas?

Algunos.

¿Cuando sabe que lo que va a escribir va ser un cuento (short story) en vez que una novela?

Creo que muchas veces hay cuentos dentro de las novelas. No recuerdo quién, pero alguien dijo que en una buena novela hay un cuento tirado en cada página. Pero un cuento puede ser, simplemente, una concepción no suficientemente grande como para escribir un libro. O no tienes el conocimiento, la energía o el interés para hacerlo un libro. Corresponde más a una anécdota, pero puede contener una gran cantidad de cosas, dependiendo… Hay todo tipo de cuento. Hay cuentos que no podrían ser otra cosa y hay otras que simplemente podrían haber sido una novela. El cuento de Flaubert Un corazón sencillo, es prácticamente una novela. Tiene todas las cualidades de una novela. Entonces, mi definición de un cuento es que es algo más corto que una nouvelle.

Si una persona muy interesante, que admirabas -pero que no era lector- le preguntaría ¿sobre qué escribe? ¿Cual sería su respuesta?

Antes contestaba esa pregunta con una formula diciendo, esencialmente yo escribo sobre qué es ser hombre. Pero me da un poco de vergüenza decir eso ahora, porque los hombres son considerados con tanto desprecio y las mujeres han tomado el escenario, por decirlo de una manera. Entonces decir eso ahora inmediatamente te etiqueta como un escritor ultra masculino. O un escritor masculino, aunque sea. Bueno, yo soy esas cosas. No ultra, pero escribo desde un punto de vista masculino, y tal vez también desde un punto de vista anticuado, o pasado de moda. De todas formas la escritura es una escritura y si es verdadero es verdadero y hay cosas que yo pienso que son inmutables. Que no son sujetas a cambios en energía, que es realmente lo que ha pasado acá.

¿Qué quiere decir por cambios en energía? ¿Energía cultural?

Si, la energía cultural y social se ha vuelto más femenino, se ha pasado a las mujeres debido a sus esfuerzos y su organización. Tal vez no en todo el mundo, estoy hablando de los Estados Unidos y Eurpoa occidental principalmente. Y eso se refleja en la escritura también, creo. Entonces cuando digo, lo que es ser hombre, no estoy hablando desde un punto de vista machista. Estoy hablando desde un punto de vista filosófico y también físico. Pero creo que es sobre eso, principalmente, que he escrito. ¿Tengo un tema más profundo? Bueno, supongo que estoy escribiendo sobre el deseo humano y el mundo físico. Y como acabo de decir, me tienta escribir sobre cosas antes que un epitafio tiene que ser escrito sobre ellas. Estoy escribiendo en lugar de un epitafio.

El epitafio de la novela dice “Llega un día en que adviertes que todo es un sueño, que solo las cosas conservadas por escrito tienen alguna posibilidad de ser reales.” Esto es simple y claro, pero pensé que se puede invertir. Osea, siempre sentí, a la vez, que su escritura, además, trataba el aspecto irreal de la vida. De la vida como un sueño.

Yo no sé realmente a qué se parece mi escritura. Suena raro. Pero sé cuando he escrito algo con cual estoy satisfecho. Pero es difícil saber qué sacan las personas de mi escritura. Te creo, creo lo que me dices, pero hay gente que dice otras cosas y les creo a ellos también. Pero cuando pienso solo, la verdad es que no lo sé. Me puedo perder yo mismo en lo que he escrito. No es un sueño. Pero me puede incluir, me puede envolver, por más que yo mismo lo escribí, me puede hacer eso. ¿Suena eso como si me estuviera engañando a mi mismo? No lo sé. Pero cuando lo leo, lo entiendo. Me convence. ¿De eso estábamos hablando? ¿Probablemente no es de lo que estábamos hablando? ¿Estoy creando un sueño, en algun sentido? Sueño es la palabra equivocada. Implica una irrealidad, y yo estoy escribiendo, en realidad, en términos generales, sobre una realidad palpable. El mundo físico. Este mundo que sin no lo… dije amor hace un momento, pero si no consigues el mundo mientras que estas acá lo estas perdiendo. ¿No se si es es sobre eso que estas hablando cuando dices que se puede invertir?

La pregunta fue mal hecha. Una de las cosas que tiene su escritura es que es tan vivida, las descripciones son tan precisas. Pero son de lugares y cosas y procesos que ya no estan, que desaparecieron. Entonces lo leo como si estuviera entrando en el sueño de otra vida. Usted fija con su escritura, por un instante, la incesante mutabilidad de la existencia.

Siento que en su escritura hay un ritmo de prosa que contribuye a esto. Que hay como un deseo, que hay un tono que siempre esta en continuo ascenso, que es como un gran deseo de describir la infinito con las limitaciones del lenguaje. ¿Tiene ideas precisas sobre el estilo de su prosa?

Se, por ejemplo, que en esta novela (Todo lo que hay) intentó controlar este aspecto de su escritura…

Si, dije eso. Que estuve intentando no llamar la atención a mi escritura. No sé por qué. Parece una cosa curiosa hacer eso. No entiendo porque dije eso. Creo que fue un malentendido. Me arrepiento de haber intentado expresar eso. De todas maneras no fui exitoso en esa idea. Hay mucha escritura allí que llama atención a si misma.

¿Pero si yo fuera editor y le pido un breve libro sobre el estilo de la prosa, como sería ese libro?

Bueno, hay escritores que les interesa más este tema que a otros. Pero diría que si no tienes esa sensación de música de ritmo, si no respondes a eso, si no escribes o piensas de esa manera, o leas esa manera, entonces olvidate. No es importante. Pero si tienes una sensibilidad para eso, entonces creo que entra en la escritura si que lo planifiques. No creo que uno dice, acá vemos si podemos arrancar, que acá haya tambores. Pero, por otro lado, si dices eso a ti mismo. Dices, este es un pasaje largo, por que no le metemos algo de instrumentos de metal acá. Estuvimos con los violines por mucho tiempo. Pero no es que escribas o piensas exactamente así – pero cuando estas escribiendo un libro… es como el diálogo, dices: hace tiempo que no tenemos diálogo acá; esto es una imposición sobre el lector; ¿sería posible describir esto con diálogo? ¿No sería mejor dicho de esa manera? ¿No sería más efectivo? ¿Se leería mejor? Hagamos que esto sea más fácil para el lector acá, más placentero. Porque, después de todo, el placer del lector -placer no es la palabra correcta- pero la entretención, la voluntad del lector, el afecto que el lector tenga -ninguna de estas son las palabras correctas- pero quieres hacer que al lector le guste el libro. Si no hicsites eso… bueno, hay muchos libros que a los lectores no les gusta pero que tienen que leer, pero ese no es el libro que yo estoy intentando escribir. Y para eso por allí tienes que hacer ciertas cosas -como te puedo decir- hacer ciertas cosas calculadas y decir…

¿Lee en voz alta? Imprime las páginas y las mira? ¿Es la forma que hacen las palabras o su sonido?

No, simplemente lo leo en voz alta para mi mismo. Pero cuando estoy escribiendo, la forma de las páginas me importa también. ¿Que es la forma que estoy buscando? Quien sabe. O estás contento con la forma que tiene o te dices, esto es impenetrable, o esto tiene palabras innecesarias. O el error que sea que encuentras. Después de todo, siempre estas encontrando faltas, a la vez que estas intentando de escribirlo. Es un problema que el escritor siempre enfrenta, porque te imaginas que hay escritores superiores que simplemente escriben y que todo sale como de un manantial. Y que no tienen dificultades. Y tu no estas escribiendo de esa manera, estás escribiendo solamente confrontándose con dificultades todo el tiempo. Y la imagen de ese escritor quien estaba escribiendo sin esfuerzo está siempre amenazandote. Quieres escribir de esa manera pero simplemente no lo puedes lograr.

¿Cuando fue a entrevistar a Vladimir Nabokov fue con la intención de aprender algo para su propio trabajo como escritor?

No esperaba eso. Simplemente iba a ver este hombre que no daba entrevistas e intentar de encontrar algo humano sobre cual escribir. No iba a hablar sobre escribir con migo. Ni siquiera sabía quien era.

¿ No le llevó una copia de A Sport and a Pastime?

No, no. No haría eso. Estaba posando de periodista. Yo mismo sería muy cauteloso de otro escritor… no.

¿Cuando usted escribe, ve lo va a escribir y se pone a escribir o ve las escenas mientras que escribe?

No en el fluir de escribir. Ese es tu demonio. Es tu terror que hay gente escribiendo con una gran fluidez. Ocasionalmente lo logras. Estas escribiendo sobre algo y sabes exactamente cómo tiene que ser y simplemente lo tienes que anotar. Pero diría que escribir, en general, es más construcción que fluir. Cada escritor de atormenta (haunts you), cada buen escritor de atormenta. Y estas intentando de sacártelos de tu conciencia completamente cuando escribes. Pero es difícil destruirlos completamente porque siempre vuelven a tu mente aunque sea porque miraste tu biblioteca. Hasta así te pueden causar problemas. Mucho de escribir es simplemente lavar los platos. Estas haciendo una cosa y piensas sobre las cosas e intentando de agarrarte de un comienzo. Pero mucho escribes en tu mente, siempre lo estás dando vuelta en tu imaginación. Y después un tiempo esta ocupado escribiéndolo y más reescribiendo. Waugh, un novelista que escribía muy bien, y quien siento que escribió con fluidez -es inglés, todos hacen eso- dijo una vez, “La gente tiene una idea de que escribir una novela es simplemente una cuestion de pararse detras de una pantalla y escribir lo que dicen las personas.” Pero dijo que no es nada como eso. Es más como recorrer un vasto e indescriptible montáculo de basura buscando cosas que pueden serte útlil… Entendí esta idea el momento que la encontré por primera vez.

¿Siente que sus novelas ya son parte de la Literatura? Por ejemplo, se siente compañero de Proust, de Hemingway…

No eso es ridículo. Pero ¿si pienso en mis obras como un libro, como un libro completo? ¿Como algo inviolable, ya impreso? ¿Es eso lo que quiere decir?

No, quiero decir esto. Por ejemplo si yo le digo ¿Se recuerda de El viejo y el mar? Algo se le ocurre inmediatamente. Un mundo, una calidad de luz. Un espacio interior. Si yo le digo, entonces, Años Luz ¿Le pasa lo mismo? ¿Es como un libro real con un mundo, casi como si lo hubiera escrito otro?

Si, bueno… Cuando dices el nombre del libro se me abre el mundo, si. En la misma manera, si. Seguramente con A Sport and a Pastime y seguramente con Años Luz, seguramente con este libro Todo lo que hay. Si, absolutamente. Y no solo los libro te viene a mente, sino que todo lo que pertenece a ese libro que sabes. Lo que es decir, el escritor, el tiempo, la escena, el mundo del libro. Y el mundo contingente. Todo se te viene cuando mencionas el libro. No es que los datos registran individualmente, es algo en simultáneo que no tenemos la capacidad de describir.

Cuando miro un libro… ¿Si me siento parte de la literatura? Bueno, soy parte de los escritores, soy parte del mundo de escritores, diría. Literatura. Depende como describas literatura. En el sentido más amplio soy parte del mundo de la literatura. En un sentido más angosto, y en un sentido más elevado, diría, cuando estas hablando de las alturas de la literatura, yo nunca… yo he querido hacer esa afirmación, pero nunca he sentido que tuve la autoridad para hacerla… en cierto sentido no importa. Yo siempre quise fama. Pero cuando lo consigues, en cualquier grado, es inmediatamente oneroso. No sabías que pesaba tanto cuando lo querías. Todos sus aspectos son malos. Quieres más, otros tienen más, provoca envidia, es socialmente poco deseable – la gente espera que seas de cierta manera. ¿Y quién es esa persona que esperan que tu seas? No te interesa ese personaje concebido por ellos. Tu privacidad es invadida. No te preocupes. Acá no es el caso. Muy poca gente viene a mi casa… Pero no, es una mala cosa. Y aun así, lo querías más que nada. Y tenías razón en quererlo y luchar por ella. Y esa es una de las razones por la cual escribes, en el principio, ademas de querer decir cosas.

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